ENTRADAS

17 jun 2018

Control de la atmósfera en el interior de un espacio confinado.

En artículos anteriores ya hablamos de los espacios confinados y de las medidas de control necesarias para que los trabajos que se desarrollen en dichos entornos se hagan de manera segura. En esta ocasión, nos queremos centrar específicamente en la evaluación, medición y control de la atmósfera.

1

Recordemos muy brevemente que un espacio confinado es un entorno que no está diseñado para la ocupación permanente de trabajadores, con acceso poco favorable y con posibilidad de tener en su interior una atmósfera con deficiencia de oxígeno o con presencia de contaminantes químicos potencialmente peligrosos.

Asumiendo que una vez aplicada la “jerarquía de control” tenemos que acceder al interior de un espacio confinado, el control de la atmósfera se convierte en un elemento de gestión de los riesgos fundamental y sobre el que es necesario un conocimiento en detalle por parte de las distintas figuras que intervendrán en el proceso: trabajadores, observador, recurso preventivo, supervisión, planificación, etc.

La estrategia de medición.

Debe determinar las condiciones de la atmósfera del interior del espacio confinado, composición y grado de peligrosidad y requiere tecnificación del personal para garantizar la fiabilidad de los resultados y su interpretación.

Como información de partida resulta muy útil conocer el proceso y características del espacio que nos aportará datos relevantes respecto a las características toxicológicas, físicas y químicas que podremos encontrar en el interior.

Control de la atmósfera en espacios confinados

Tabla de densidades de los principales gases que pueden aparecer en entornos industriales.

 Principios generales:

Antes de realizar las mediciones, debemos asegurarnos de que los aparatos de medida están revisados, calibrados y funcionan de manera correcta. Debe asegurarse que la configuración de detectores de gases (sus tipos de sensores) son los esperables en el “escenario” del espacio confinado, que dependerá del tipo de proceso, entorno y tipo de trabajo a realizar. Para llevar a cabo las mediciones debe contarse con una zona segura desde las que practicarlas (en caso contrario estaría añadiéndose nuevos riesgos a la ecuación). Los pasos que han de darse en la medición deben realizarse por orden comenzando con una medición del contenido de oxígeno, posteriormente el nivel de explosividad y, por último, la presencia de tóxicos. La medición debe abarcar todo el recinto teniendo en cuenta su disposición (horizontal, vertical, etc).

Control de la atmósfera en espacios confinados

Medidor de Sulfuro de hidrógeno

Primeros pasos de la medición:
  • Verificar que el medidor de gases está revisado y funciona correctamente. La periodicidad de dichas calibraciones estará establecida por el fabricante.
  • Al encender el medidor debe esperarse unos minutos a que los sensores (catalíticos o infrarrojos) empiecen a funcionar correctamente y puedan dar una lectura fiable. Se recomienda también hacer una “calibración en aire limpio”, en un espacio con una atmósfera sin contaminantes antes de entrar al espacio confinado.
  • Abrir el recinto a través de su tapa, brida, puerta etc, lo mínimo posible para poder introducir el medidor.
  • Dar tiempo al medidor para que sus medidas se estabilicen. Hay algunos sensores que requieren un tiempo para mostrar la lectura.
  • En recintos verticales se debe medir a diferentes alturas hasta el suelo, cubriendo todo el volumen.
  • En recintos horizontales igualmente se debe medir cubriendo todo el recorrido, incluyendo emboquilles con tuberías y otros conductos, con la precisión que se requiera.
Control de la atmósfera en espacios confinados

Proceso de medición en puntos singulares

Control de la atmósfera en espacios confinados

Control de la atmósfera en espacios confinados. Rejilla de toma de datos.

 

Resultados de la medición:

Ante cualquier duda  en la interpretación de las lecturas deben repetirse las mediciones, incluso se deben emplear distintos detectores para corroborar los resultados. En ocasiones los sensores de los detectores pueden estar afectados por lo que se conoce como sensibilidad cruzada, un fenómeno que ocurre cuando por altas concentraciones de determinados elementos químicos algún sensor del detector da una “falsa lectura” por otro contaminante. Es un ejemplo claro de esto las altas concentraciones de volátiles orgánicos que pueden dar sensibilidad cruzada y alarma con los detectores de SO2.

6

Los resultados de la lectura deben determinar las medidas necesarias a adoptar previo al acceso al espacio confinado: purgado y limpieza previa del recinto, ventilación forzada, uso de equipos de protección respiratoria autónomos o semi-autónomos, etc.

Control de la atmósfera en espacios confinados

Trabajador saliendo de un espacio confinado

8

9

Medición en continuo de la atmósfera:

En este caso los detectores deben permanecer funcionando de manera continua; las condiciones de la atmósfera pueden cambiar repentinamente por diferentes causas y poner en peligro a los trabajadores que se encuentren en su interior. En caso de trabajos que se prolonguen durante varias jornadas, relevos, etc., debemos tener provisión suficiente de detectores escalados para cuando se vayan agotando sus baterías.

Alarmas:

Cuando se alcance un nivel de alarma, todos los trabajadores del interior deben abandonar el espacio confinado hasta que se determine el origen de dicha alarma y se adopten las medidas necesarias para reanudar el trabajo de manera segura.

Algunos fabricantes de detectores configuran sus equipos con dos niveles de alarma. Alarma 1 y Alarma 2; A1 indica un nivel de alerta que pone en sobre aviso de un deterioro de las condiciones de la atmósfera. A2 indica necesidad de abandonar el recinto de manera inmediata. Ver instrucciones del fabricante de cada detector.

Se deben revisar periódicamente los niveles de alarma configurados en los detectores conforme a los niveles límites emitidos por listados de referencia como los TLV-TWA de la ACGIH o los VLA del INSSBT.

10

CONCLUSIONES:

El control de la atmósfera en el interior de un espacio confinado es un elemento primordial en la gestión del riesgo y las medidas a aplicar.

Un conocimiento previo del proceso, de las instalaciones y del tipo de trabajo a realizar nos dará una información previa muy valiosa para la planificación del trabajo.

El entrenamiento sobre los métodos de evaluación y medición de la atmósfera es fundamental para tener fiabilidad sobre los resultados. El entrenamiento debe cubrir todos los niveles jerárquicos de la organización: a los planificadores, a los responsables de los trabajos, los observadores, recursos preventivos y por supuesto a los trabajadores.

Las mediciones para mantener el control de la atmósfera deben realizarse de manera continua, dejando registro escrito en el permiso de trabajo.

Los trabajadores deben mantener un nivel de alerta alto, para reaccionar ante cualquier cambio de condiciones del trabajo que determine evacuar el espacio confinado, el uso de equipos de auto-rescate o la adopción de cualquier otra medida de control.

Autor: FRANCISCO JAVIER LARA COLMENERO

Más artículos del autor para el blog de FdeT

Si quieres participar en el blog como colaborador en alguna de las secciones o realizar alguna pregunta para que un especialista te responda, envíanos un email a info@fdet.es

Fuentes consultadas:

  • High Consequence Protocol (HCP) Guideline Corporate SECA Standard Specific to Occupational Health and Safety (OHS6).
  • Guía Seguridad en Espacios confinados de OSALAN.
  • Dräger Safety España.
  • VLA de INSSBT

Leave a Reply

A %d blogueros les gusta esto: