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25 oct 2017

EL PENSAMIENTO DÉBIL (I)

En la filosofía, en la religión y en la lógica matemática

Vivimos en una época de café descafeinado, de leche descremada y quizá sin lactosa, de cerveza sin alcohol, de edulcorante sin calorías…, en un mundo de ideologías, más atento a los eslóganes que a los hechos, en suma, en un mundo light.

Pues bien, ha llegado el momento, y llegó ya hace unas décadas, de desarrollar una filosofía light, una religión light, unas matemáticas light, una postverdad filosófica, teológica y matemática.

Como ocurre a menudo en la historia del pensamiento humano, cuando un fruto está ya maduro en un ambiente cultural determinado, suele caer por su peso, quizá de varios árboles simultáneamente, y esto es lo que ha ocurrido con el pensamiento light en el ambiente cultural de la postmodernidad, desarrollado independientemente en varias disciplinas, perfectamente ignorantes las unas de la otras. Algo parecido al descubrimiento del cálculo diferencial por parte de Newton y de Leibniz, con la agravante de que este descubrimiento múltiple se realizó en el dominio de las matemáticas mientras que en el caso del pensamiento light veremos que se trata de campos que usualmente se ignoran el uno al otro: la filosofía, la teología y la lógica matemática.

Filosóficamente, el pensador más señalado en el desarrollo del pensamiento light es sin duda Gianni Vattimo, el filósofo de Turín, discípulo de Gadamer y, por ende, en la línea de Heidegger.

No quiere esto decir que no haya habido precursores, que los hubo y abundantes, a empezar por el célebre No hay hechos, solamente opiniones de Friederich Nietzsche, el mismo Heidegger en su giro hermenéutico según el cual todo es cuestión de interpretación (Ontologie Hermeneutik der Fakticität [1]) o bien El todo es falso de Theodor Wisengrud Adorno, pero no podemos aquí analizar a fondo estos precursores en el espacio que se nos concede, aunque volveremos a citar a Adorno en el capítulo del pensamiento débil matemático-lógico.

Vattimo pasa por ser el autor de la denominación Pensiero debole [2], aunque, según mis datos, nunca citó esa frase literalmente.

En su libro Addio alla Verità, Vattimo acusa las categorías de pensamiento fuerte, como él las llama, Justicia, Historia, Integridad, Fidelidad, Rectitud y especialmente Verdad (como correspondencia, adequatio rei et intellectus [3]) de ser la causa de muchos males en la historia de la humanidad.

Históricamente (defiende Vattimo), las citadas categorías fuertes del pensamiento, proceden de una autoridad inapelable sea ésta emperador, rey o papa; nosotros podríamos añadir hoy general golpista, secretario del comité central. Pero es éste el peor tirano que ha encontrado la historia: el pensamiento único actual, tirano implacable pero sutil e impalpable: no podemos decapitar la ideología de género como guillotinamos a Luis XVI.

¿Cómo surgen estas categorías fuertes de las autoridades inapelables? Debido a la voluntad de poder descrita por Nietzsche, justamente para liberar al tirano de la tiranía de la metafísica fuerte. De ahí viene la interpretación que da Vattimo de El Príncipe de Niccolò Macchiavelli como un ejemplo de cómo el príncipe, liberado de la verdad fuerte, realiza, al menos en una persona, la liberación de las categorías fuertes del pensamiento débil.

Personalmente me resultó inesperado que Vattimo acabara siendo partidario de un cierto marxismo, puesto que dado su espíritu de liberación, yo me lo esperaba defendiendo un liberalismo a ultranza e incluso de un anarquismo y no de un marxismo que ha resultado ser la peor tiranía histórica de la humanidad y creador de una serie de categorías fuertes, tales como el historicismo dialéctico, el materialismo científico, la dictadura del proletariado, etc.

En la práctica: ¿Marido y mujer discuten de quién debe fregar los platos? ¿Siempre la mujer? ¿Siempre el hombre? ¿Los dos alternativa o simultáneamente? Todo ello lleva inevitablemente a conflictos cuando se piensa con categorías fuertes. ¿Qué es lo justo?, ¿qué es lo equitativo?, etc. Si decimos que la mujer por su misma naturaleza debe estar en la cocina, estamos aplicando categorías fuertes nacidas de una tiranía: el machismo.

Por el contrario, si en vez de buscar la justicia o la equidad (categorías fuertes) decidimos negociar de tal modo que podamos encontrar un compromiso aceptable para las dos partes, habremos, según Vattimo, entrado en el dominio del Pensiero Debole, de las categorías débiles como compromiso aceptable, acuerdo admisible, que funciona a la larga, etc. olvidándonos de lo que es justo, equitativo y demás categorías fuertes.

El precursor remoto, a mi juicio, de estas ideas está en la única crítica de Kant que me resultó siempre razonable: la Crítica del Juicio. En ella se propone como sustituto de la metafísica algo parecido al juicio estético en el que no es posible aplicar los conceptos fuertes con conclusiones inapelables. Tal es el punto de partida de Gadamer, maestro de Gianni Vattimo.

Últimamente, Vattimo ha reconocido en Facebook que quizá la verdad como correspondencia (categoría fuerte) funcione en campos como ¿está abierta la puerta? (aquí el Pensiero Debole puede hacer que se dé un buen coscorrón), o bien en las ecuaciones diferenciales de la mecánica de fluidos, que hacen que mi avión pueda volar. En este caso, el papel del tirano lo juega la realidad, esa instancia testaruda e inapelable, como decía Popper. Pero en cuestiones como ¿es admisible la eutanasia?, ¿debe autorizarse el matrimonio homosexual? El uso de categorías fuertes de pensamiento como las que hemos citado más arriba, conduce a la confusión como mínimo y a la confrontación como máximo, mientras que el Pensiero Debole permite llegar a compromisos aceptables.

Muy interesante también es la aplicación que hace Vattimo (que se declara católico sincero, practicante asiduo de la liturgia de las horas) del Pensiero Debole a problemas religiosos, una especie de teología débil, bien descrita en su libro Credere di Credere (Creer que se Cree). Este asunto lo dejamos para otra colaboración.

El impacto de la idea light en el campo de la lógica y, por ende, en el de las matemáticas es verdaderamente sorprendente: ha dado lugar a la llegada de una lógica contradiction tolerant, en la que podemos encontrar afirmaciones vraies en deçà, fausses au delà de Pyrénnées [4], como decía Blaise Pascal.

Pero esto lo dejaremos también para otra ocasión.

[notas de publicación]
[1] Ontología Hermenéutica de la Facticidad
[2] Pensamiento débil 
[3] Adecuación de la inteligencia a la realidad 
[4] “Cierto de este lado, falso más allá de los Pirineos” 

 

Ir ahora al siguiente artículo del pensamiento débil en la matemática

Autor: JULIO MORENO-DÁVILA. 

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