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29 mar 2017

ENDEMISMOS CON NOMBRE PROPIO

Endemismos propios de Cabo de Gata.

Autores:  Matamala, José Javier; Matamala, María.

En el siguiente artículo se describe a un grupo de plantas vasculares herborizadas y clasificadas, por primera vez, durante los siglos XIX y XX, en la serranía almeriense de Cabo de Gata -España-. Aunque muy diferentes entre sí comparten el nombre específico -“charidemi“-, identificativo de esta localidad, así como su capacidad de adaptación a uno de los ambientes más áridos del Continente Europeo, sobre estratos principalmente volcánicos y con una gran dependencia de la maresía -influencia marina-, y de los elevados niveles medios de humedad relativa que suelen superar el 72% en esta sierra litoral del Sudeste Ibérico, que compensan los bajos índices de precipitaciones -inferiores a los 300 l/m2 anuales-. En la actualidad se encuentran protegidas y catalogadas bajo diferentes grados de amenaza.

Endemismo en Cabo de Gata

Antirrhinum charidemi

¿Por qué charidemi?

No deja de ser un tema complejo donde los historiadores actuales aún mantienen diversas hipótesis de trabajo en cuanto al origen etimológico de esta palabra. Algunos hablan de un origen fenicio de la misma y de una combinación de dos términos que significarían algo así como “Promontorio de las Ágatas“, haciendo referencia a esta variedad de cuarzo. Sin embargo, las referencias contrastadas que ubican y localizan a lo que hoy se conoce como Cabo de Gata corresponden a Ptolomeo -siglo II d. C.- que denominó a esta serranía como Charidemou Acra  o Promontorio de las cornalinas, otro óxido de silicio microcristalino que aparece como una variedad de la calcedonia, de  color rojo, y que ha sido utilizado como piedra semipreciosa.

Endemismo en Cabo de Gata

Vista parcial del edificio volcánico de Cabo de Gata o Promontorio Charidemo

En el siglo IV el poeta Avieno, autor de la primera fuente sobre geografía descriptiva de la Hispania prerromana, la “Ora Marítima”, aparece denominado como Iugum Veneris o Cabo de Venus, por el templo que se levantaba a esta diosa cerca del esta localidad -Cerro de la Testa-. Hasta la fecha ningún arqueólogo o historiador ha dado con tal templo, aunque leyendo a Avieno, quien se basaba en antiguos escritos desde el siglo VI a. C., probablemente, sí podría haber existido el mismo, pudiendo haber sido destruido por infraestructuras más recientes. En la actualidad, se suele emplear el término “Charidemo” o “Caridemo“, a la hora de referirse a esta localidad desde diversas disciplinas.

Teucrium charidemi Sandwith -” Zamarilla del Cabo”; “Hiel de la tierra del Cabo”; “Mata de las fiebres maltas”.
Endemismo en Cabo de Gata

Teucrium charidemi. Aspecto de la planta durante el invierno

 

Endemismos de Cabo de Gata

Teucrium charidemi durante el periodo de floración.

Citada en la primera mitad del siglo XX por el naturalista y recolector británico Noel Yvri Sandwith (1901-1965), esta labiada es un endemismo del sudeste almeriense, localmente abundante en algunas localidades de Cabo de Gata, localizándose también en la Serrata de Níjar, Sierra Alhamilla y sus ramblas, y en algunos puntos de otras serranías del levante almeriense. De morfología bastante variable y con un aroma perceptible, especialmente, durante su floración, se desarrolla sobre terrenos pedregosos de origen volcánico y sedimentario, entre tomillares y otros matorrales xerófitos -adaptados a la aridez-, desde apenas unos metros sobre el nivel del mar, hasta los 450.

Aparece como una mata arbustiva, que raramente supera los 30 cm de altura. Sus tallos generalmente péndulos, especialmente durante la floración, se encuentran rodeados por una densa lanosidad blanquecina que caracteriza a la especie. Sus hojas opuestas, sésiles -sujetas al substrato- y tomentosas- se encuentran recubiertas densamente de pelillos cortos-, apenas alcanzan los 17 mm.  La floración que tiene lugar durante el estío – entre mayo y agosto- culmina en diminutas flores hermafroditas, que presentan una corola de color blanco característica de este género.

Según algunos datos consultados en cuanto a sus aprovechamientos medicinales en periodos históricos, se usó su parte aérea como infusión para el tratamiento de la brucelosis, en buena parte del municipio de Níjar. En el bajo Andarax también se utilizaban sus raíces-, en tisana, para la misma dolencia.

Se encuentra incluida en la Lista Roja de la Flora Vascular de Andalucía, en la categoría de “Especie Casi Amenazada”.

Antirrhinum charidemi Lange – “Boca de dragón del Cabo”
Endemismo en Cabo de Gata

Antirrhinum charidemi. Desarrollo de la planta sobre una pared volcánica.

 

Endemismo en Cabo de Gata

Antirrhinum charidemi. Detalle de las inflorescencias.

Descubierta por el botánico danés Joannes Lange (1818-1898) durante 1881, en el Barranco del Sabinar -Sierra de Cabo de Gata-. Esta escrofulariácea es una planta perenne que florece casi durante todo el año, presentando inflorescencias rosadas, marcadas por vénulas más oscuras que contrastan con su paladar y garganta de color amarillo, rodeados de pelillos glandulares. El labio superior de la corola aparece dividido en dos -bilobulado- y el inferior en tres -trilobulado- que presenta una prominencia característica que cierra la garganta. Sus ramificados tallos de color verde que no suelen superar los 40 cm pueden aparecer de forma ascendente, especialmente en los ejemplares rupícolas, o tendidos sobre sustratos volcánicos, ácidos o neutros, donde enraíza bien, aunque en este último caso queda expuesto al ganado que lo come con avidez y, cuya falta de ordenación, puede considerarse como una de las principales variables que comprometen su futuro inmediato. Los frutos de forma ovoide, contienen multitud de semillas de color oscuro de poco más de medio milímetro de longitud.

Es un endemismo exclusivo de la sierra de Cabo de Gata donde aparece en las paredes y grietas rocosas o sobre lechos de rocas volcánicas en localidades muy puntuales y fragmentadas – Barranco del Sabinar, Vela Blanca, Peña Negra, El Bujo, Cerro Carneros, Cerro Revancha, etc.- y en un número siempre escaso de individuos. Se naturaliza bien sobre este tipo de sustrato, habiéndose llevado a cabo introducciones puntuales con distinto éxito, destacando las desarrolladas en las cercanías de Peña Negra; así mismo se puede observar en el Jardín Botánico de El Albardinal -Rodalquilar; Níjar- o en el Parque de El Boticario -Almería-, donde su casi continua floración constituye un atractivo añadido y una forma de acercamiento de ésta y otras “joyas botánicas” a la ciudadanía.

Existen diversos decretos, órdenes y una amplia normativa para su conservación y protección definitiva, en el ámbito estatal, autonómico y europeo, aunque parece necesaria la racionalización y ordenación de los usos ganaderos de su entorno, para la consecución de la misma. Se encuentra incluida en la Lista Roja de la Flora Vascular de Andalucía, calificada como “En peligro“.

Dianthus charidemi Pau -Clavelina del Cabo-
Endemismo en Cabo de Gata

Dianthus charidemi. Vista lateral de la flor.

 

Endemismo en Cabo de Gata

Dianthus charidemi. Imagen superior de la inflorescencia.

Fue el botánico y farmacéutico español Carlos Pau (1857-1937), el primero en herborizar a esta planta en el Cabo de Gata, durante 1902. Esta cariofilácea es un endemismo del sudeste de la Península Ibérica, donde se distribuye en zonas costeras de las provincias de Almería y de Murcia -Águilas-. Suele aparecer sobre estratos rocosos de origen volcánico, así como sobre filitas y pizarras, desde el nivel del mar a los doscientos metros de altura.

Las mayores concentraciones de este escaso y pequeño clavel se encuentran en la serranía volcánica de Cabo de Gata.  Aunque no deja de ser planta relativamente frecuente en estos hábitats, nunca suele formar grandes grupos, estando su población muy fragmentada. Al ser especie muy apreciada por el ganado, las poblaciones actuales suelen refugiarse en torno a diferentes matorrales y arbustos espinosos.

Si bien la mayoría de los estudios apuntan a que la floración de esta plata perenne transcurre entre julio y diciembre, este periodo se puede anticipar al mes de abril según datos propios, atendiendo a diferentes variables climatológicas. Los tallos de las flores raramente alcanzan los 40 cm y de ellos parten flores solitarias, pentámeras -de cinco pétalos-, de bordes dentados y de color variable -desde el azul violáceo, al rosa blanquecino-. Su androceo posee diez estambres.

Se encuentra incluida en la Lista Roja de la Flora Vascular Española y de Andalucía, calificada como “Vulnerable”.

Verbascum charidemi Murb. –Gordolobo del Cabo-
Endemismo en Cabo de Gata

Verbascum charidemi. Planta con su tallo floral.

 

Endemismo en Cabo de Gata

Verbascum charidemi. Detalle de la flor.

Descrita por el botánico sueco Svante Samuel Murbeck (1859-1946), esta escrofulariácea es un endemismo exclusivo de la serranía volcánica de Cabo de Gata, donde sus poblaciones son casi relictas en varios puntos de la misma, según algunos autores no más de cinco y con menos de cien pies.

Destaca su roseta basal afieltrada -con el aspecto o la consistencia de un fieltro- y de color verde grisáceo que, durante meses o años es el único testigo de su esplendida floración que se desarrolla de marzo a junio, fructificando de abril a julio. Del centro de la misma, con carácter bienal, surge un tallo que llega a alcanzar el metro y medio de altura, donde se disponen diversas flores pentámeras. Su corola amarilla y pubescente llega a alcanzar unos veinte milímetros, contrastando con el androceo de cinco estambres de tonos violáceos. Tras el periodo de floración la planta muere, sin dejar antes de su corto periplo cápsulas leñosas henchidas de pequeñas de semillas.

Las poblaciones, actualmente, existentes se sitúan sobre terrenos volcánicos, especialmente, sobre cascajares y zonas de derrumbe, donde al ganado le es prácticamente imposible llegar, aunque también aparecen en los márgenes de algunos caminos donde son más vulnerables, lo que complica su conservación y protección in situ.

Se encuentra incluida en la categoría “En Peligro Crítico” dentro de la Lista Roja de la Flora Vascular de Andalucía.

Estrategias de conservación y problemática ambiental

Sin haber dejado de realizar llamamientos sobre la regulación de la cabaña ganadera -muy importante en cuanto al mantenimiento y sostenibilidad de estas poblaciones vegetales-, ante éstas y otras especies amenazadas de la flora y fauna, quizá cabe hacer hincapié en otros contenidos. La mayor parte de los escenarios descritos en este artículo, forman parte de lugares incluidos en la REMPARed de Espacios Protegidos de Andalucía– así como de las Zonas de Especial Conservación correspondientes a la Red Natura 2000 de la UE, que le confieren diferentes grados de protección. Pero entendemos que pese a estos loables esfuerzos, en la actualidad, ni son todos, ni los suficientes para garantizar la biodiversidad actual que se ve truncada por diferentes cambios de uso del suelo, quizá uno de los mayores problemas que contribuyen a la fragmentación del territorio. En este sentido cabe recordar que el artículo 40 de la Ley de Montes indica, textualmente, que El cambio del uso forestal de un monte cuando no venga motivado por razones de interés general, y sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 18.4 y de la normativa ambiental aplicable, tendrá carácter EXCEPCIONAL y requerirá informe favorable del órgano forestal competente y, en su caso, del titular del monte“.

AUTORES:

José Javier Matamala

María Matamala

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