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16 jul 2015

COMO ENSEÑAR HISTORIA EN EDADES TEMPRANAS

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¿Es posible enseñar historia a los más pequeños?

 

Las opiniones están divididas pero, para empezar,  es necesario afirmar que los niños cuentan con algunas limitaciones que hacen que tengamos que buscar estrategias para suplirlas. En la enseñanza, tomando las palabras del pedagogo y psicólogo Ausubel, debemos conocer el estado del que aprende para poder actuar sobre él. Las limitaciones son a nivel social (bagaje verbal caracterizado por palabras que designan a familiares cercanos) a nivel espacial (solo conoce los lugares que frecuenta) y a nivel cultural y temporal (lo aprenden de forma verbal).  Por tanto, es necesario examinar las condiciones ambientales y experiencias por las que pasan los niños en sus primeros  años.

enseñar historia a niños

es posible enseñar historia a edades tempranas

Piaget  subrayaba la “incapacidad”  por parte de los niños a la hora de situar acontecimientos de un relato en orden, afirmando con esto que la comprensión temporal no se adquiere hasta pasados los ocho años. Él se centra únicamente en el desarrollo intelectual, señalando los estadios por los que ha de pasar el niño: estadio sensoriomotor, estadio preoperacional, estadio de operaciones concretas y el estadio de operaciones formales.

Teniendo esto en cuenta  ¿Cómo podemos enseñarles a pensar histórica y espacialmente a pesar de esas limitaciones?  ¿Cómo podemos viajar al pasado con ellos?

Podemos hacerlo si utilizamos un método adecuado tal y como opina Hernández (2000). Es posible a través de la imaginación y de las evidencias (patrimonio) para ello, es necesario conectar el conocimiento vulgar (cotidiano) con el científico, por ejemplo: ¿Qué es un reloj? ¿Cómo surgió? Ahí podríamos hablar de la necesidad de organizarnos con el sol y la luna (noche y día), las estaciones…

Con relación al cómo enseñar historia a los pequeños, Calvani asegura que un niño de cinco años es capaz de entender un relato siguiendo, claro está, una estructura lógica, un sentido de la duración y además el tiempo más cercano a ellos: el tiempo familiar de hasta tres generaciones (los abuelos). Esto le ayudará a entender datos históricos y cambios en su entorno inmediato (“los abuelos no tenían luz”).

Según Kieran Egan “antes de los seis años, el niño reproduce muchas imágenes de cosas que no ha experimentado. El niño no aprende desde lo concreto a lo abstracto sino al contrario. Así, puede aprender hechos históricos aunque no estén relacionados con su vida y entiende ya conceptos cronológicos que aparecen en los cuentos como: hace muchos años, érase una vez, etc.” De este modo, podremos enseñar historia adentrándolos en el mundo de la prehistoria ¿Cómo conseguían la comida los primeros humanos?  ¿Cómo la conseguimos ahora?  ¿Tendrían ordenadores hace muchísimo tiempo? ¿Dónde vivían? Pudiendo establecer en el aula unos rincones con diferentes representaciones del modo de vida de los humanos, por ejemplo: una cueva, un castillo, un rascacielos… y así establecer comparaciones y ver la evolución.

Es necesario destacar que, hasta ahora, la historia nos la han enseñado de forma lineal, con fechas y numerosos datos haciendo que al final la aborrezcamos. Por tanto, es necesario ir más allá de las fechas y enseñar la historia de forma circular relacionando una época con otra. Como siempre, el aprendizaje, debe ser algo motivador y cercano que permita la asimilación de forma natural para que sea significativa y resulte estimulante, quedándonos siempre con ganas de más, así, el proceso, será mucho más fluido y enriquecedor.

Autora: HYLENNE RODRÍGUEZ

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