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6 jul 2017

INGENIEROS RECIÉN TITULADOS, ¿QUÉ HACER?

La actualidad de los ingenieros recién titulados en el mundo de la construcción

Antes que nada, me gustaría realizar una breve presentación de mi profesión, simplemente, para ilustrar que el artículo va a tener cierta coherencia viniendo de alguien que acaba de iniciarse en el mundo de la construcción.

Ingenieros en búsqueda de trabajo

El estado actual del mercado laboral para los ingenieros recién titulados

Como puede leerse en mi perfil de este blog soy ingeniero civil con especialidad en construcciones civiles (primera promoción Plan Bologna 2010-2014) e ingeniero Máster en ingeniería de caminos, canales y puertos (primera promoción 2014-2016), ambas titulaciones, obtenidas por la Universidad de Granada.

Como todos los jóvenes que emprendemos el camino de la Universidad, he tenido ciertos estereotipos acerca de la profesión que pretendía ejercer y, en mi caso, el estereotipo del ingeniero de caminos canales y puertos es algo altamente deseable ya que, históricamente, ser ingeniero de caminos y dedicarse al mundo de la construcción era equivalente a tener oportunidad de participar en grandes proyectos de la ingeniería civil (espectaculares desde todos los puntos de vista) y a conseguir salarios muy altos con grandes beneficios sociales.

Además, muchos de estos proyectos,  podían encontrarse en España y no había necesidad de abandonar el país salvo que quisieras, por alguna razón de peso, trabajar en el extranjero.

Eso sí, si elegías “sacrificarte” y trabajar en el extranjero, la empresa te expatriaba de una manera muy lucrativa desde el punto de vista económico, gran salario, potencialmente grandes beneficios sociales, mucho mejor que los profesionales que elegían trabajar en España.

Desde el principio de la carrera me di cuenta de que al finalizar mis estudios me vería obligado a salir del país en busca de grandes proyectos ya que tales oportunidades de empleo no las iba a conseguir en España pero cabe mencionar que, en cierto modo, no lo percibía como un sacrificio ya que siempre he sido un amante de la aventura y las nuevas culturas.

En 2016, casi acabando el máster de caminos, decidí que podría aprovechar una de las características que me diferenciaba de mis compañeros ingenieros de caminos y es la de hablar un idioma poco convencional en este mundillo, el rumano. Así que centré mi búsqueda de trabajo, principalmente, en empresas españolas que tuvieran cometidos de obra civil en Rumanía, aunque no descartaba ninguna otra oportunidad de trabajo en cualquier otra región del mundo. Hay que intentar tener algunas ventajas individuales y utilizarlas para que te posicionen delante de los demás y conseguir así más oportunidades de empleo.

Después de varios meses de búsqueda exhaustiva de empleo me surgió una oportunidad para trabajar en Rumanía en un proyecto de autovía con Isolux Corsán, en calidad de ayudante de producción de estructuras y decidí aceptar la oportunidad rápidamente.

Actualmente, Rumanía es un país en vía de desarrollo con muchos proyectos de ingeniería civil en marcha y muchos por llegar así que, posiblemente, sea uno de los mejores sitios de Europa para que los ingenieros del mundo de la construcción aprendan de la mano de grandes profesionales del sector con mucha experiencia internacional y en grandes licitaciones. Como todos los países, tiene ventajas y desventajas, tanto por culpa del régimen político del país como por otros factores intrínsecos y externos pero hay que ser consciente de que una vez que estás fuera trabajando, te expones a toda clase de dificultades por lo que hay que mantener una actitud abierta y no dejar de ver las cosas con perspectiva.

Actualmente, estoy trabajando como ingeniero de planificación y control de costes para FCC (Fomento, Construcciones y Contratas), una de las empresas españolas más grandes y con mayor experiencia en el sector de la construcción.

El proyecto en el que participo es una rehabilitación de vía ferroviaria del Corredor IV Paneuropeo, con un presupuesto de 1600 millones de euros. Es uno de los mayores proyectos de ingeniería civil ejecutándose en este momento en el mundo. Es un proyecto completo, con muchos tipos de actividades y muchos campos de trabajos involucrados así que se puede aprender mucho de todo.

La realidad actual de la situación de los ingenieros junior es un poco más dura y persevera en el espíritu emprendedor y la iniciativa individual, lo cual se traduce en que ya, difícilmente, se podrán alcanzar esas dos vertientes de beneficio que proporcionaba trabajar en el extranjero, conseguir experiencia de calidad en grandes proyectos de ingeniería civil a la par que contar con un sustancioso paquete salarial.

Ambos beneficios mencionados presentan un perfil variable con las cualidades del técnico a contratar y de su palanca de negociación, es decir, de nada sirve ahora ser un estudiante con matrícula de honor en la carrera si no eres capaz de desarrollar tus funciones en el proyecto de manera efectiva. Como todo, el puesto y el salario, hay que ganárselo. Las entrevistas son cada vez más completas y complejas, con pruebas de nivel idiomas y conocimientos varios que no sólo reflejan el dominio académico de las materias cursadas y la previsión es de que, poco a poco, se intensifiquen más estas pruebas. Aún así, trabajar en el extranjero, aunque sea con contrato local y no en régimen de expatriado desde España, te proporciona unas condiciones económicas muy superiores a lo que se podría conseguir en España en este momento, sobre todo, en el caso de los recién titulados.

Las grandes empresas constructoras españolas tienden cada vez a tener menos empleados en régimen expatriado, con todos los beneficios que ello suponen para el trabajador y a más empleados, españoles o extranjeros, en régimen de contrato local.

Considerando todo lo anteriormente mencionado animo a los ingenieros recién titulados con ganas de dedicarse al sector de la construcción a aprovechar cualquier oportunidad de trabajo que se le ofrezca en el extranjero, pero con ciertas condiciones, no todo vale.

Las condiciones obligatorias que, estimo, deberían cumplir estas oportunidades de empleo pasan por ser proyectos con gran potencial de aprendizaje  que ayude a transformar a los ingenieros juniors en grandes profesionales y, por supuesto, la segunda condición obligatoria, es que sea una oportunidad de empleo en la que se valore tanto esfuerzo depositado en la carrera estudiada.

Para finalizar, no quiero dejar una mala sensación a quienes están pensando a iniciarse en estos estudios o a cuantos están en un tris de concluirlos. A pesar de la parte dura de esta vivencia, las trabas y los miedos que hay que superar, a quienes realmente nos apasiona la ingeniería siempre podemos encontrar un lado positivo, es cuestión de actitud.  No hay recetas mágicas pero ayuda mantener una actitud que implique curiosidad, generosidad, perseverancia, independencia y flexibilidad.

Autor: BOGDAN N. BALTATESCU

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1 Response

  1. ¡Hola Bogdan! Enhorabuena por el artículo, me ha encantado leer tu experiencia.

    En mi caso emigré a Austria, aunque sin saber nada del idioma. Y aún así puedo decir que vale la pena, pues a lo largo de este tiempo he aprendido alemán a la vez que ejerzo de ingeniera de caminos.

    Aunque hay momentos duros, emigrar es una experiencia que sin duda me ha permitido trabajar en proyectos muy interesantes, además de crecer personal y profesionalmente.

    Yo también animo a todo el mundo a perder el miedo a irse fuera, seguro que viven momentos inolvidables.

    Un saludo,
    Eva

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