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18 may 2016

SETAS VENENOSAS. CONSEJOS PARA NO MORIR ENVENENADO (III)

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Tras dos entradas previas donde se trataron cuáles son los riesgos a que nos enfrentamos si hacemos caso de la cultura popular en lo que a setas venenosas se refiere (ver aquí) y cómo reconocer las especies que pueden presentar riesgos toxicológicos (ver aquí), finalmente, he aquí unas cuantas sugerencias para los que gustan de recolectar setas. En este caso, pretenden preservar la buena salud, tanto la del bosque como la nuestra. Las setas son un recurso renovable, siempre que las explotemos racionalmente.

bosque

Ante todo, respetemos la naturaleza, patrimonio de todos. Procuremos no alterarla en demasía, evitemos dejar basura a nuestro paso… En cuanto a las setas, hay quien se dedica a patear las que no conoce. Debemos desterrar tan incívico comportamiento. Los hongos desempeñan un papel esencial en los ecosistemas, incluso los que dan setas venenosas. Dejémoslos en paz, y no seamos como el caballo de Atila.

Observemos unas mínimas precauciones. Salir al campo no es lo mismo que darse una vuelta por un centro comercial. Conviene llevar ropa cómoda y adaptada a la época del año, calzado adecuado y un bastón. Además de facilitar la marcha, este último puede ayudarnos a rebuscar entre la maleza o a diferenciar una seta de una piedra sin tener que agacharnos.

Por motivos de seguridad es conveniente no salir solo al bosque. Cerciorémonos de que el teléfono móvil tenga la batería cargada, y mejor si dispone de GPS. Llevar un silbato tampoco es mala idea. Consultemos las previsiones meteorológicas y planifiquemos las excursiones de forma que no se nos haga de noche. Téngase en cuenta que no sólo nos ponemos en peligro nosotros, sino también a los equipos de rescate.

Si vamos con niños pequeños, no les quitemos ojo de encima. Tienen tendencia a llevárselo todo a la boca, y en el campo hay setas y plantas venenosas.

útiles para recoger setas

Los rastrillos son herramientas muy dañinas para los micelios fúngicos, y no deben usarse en la recolección de setas

¿Debemos agenciarnos de un rastrillo para recolectar setas? ¡NO! Esta herramienta es sumamente destructiva para la capa superior del suelo. Lo ideal es una navaja. En el mercado existen modelos diseñados para los seteros, con cepillo incluido. La navaja es preferible al cuchillo, ya que puede llevarse cerrada y disminuir así la posibilidad de clavársela. Procuremos que tenga un buen seguro, no sea que se cierre sin querer y nos corte los dedos. Si el mango es de color vivo, será más difícil que se nos pierda al dejarla en el suelo.

útiles para recoger setas

Navajas y cuentahílos: imprescindibles para el setero

Otra herramienta útil para el setero es la lupa de bolsillo o el cuentahílos. Nos permitirá estudiar características de las setas difíciles de observar a simple vista.

Las setas recolectadas deben colocarse en una cesta. Las hay de muchos modelos; lo importante es que dejen pasar el aire a su interior. Evítense los cubos y, sobre todo, las bolsas de plástico. Deberían estar prohibidas. Aparte de triturar las setas y mezclarlas, favorecen las fermentaciones indeseables, con el consiguiente peligro de botulismo. En cambio, en una cesta podemos ir colocando ordenadamente los ejemplares, limpiándolos primero.

útiles para recoger setas

Nada mejor que una clásica cesta para ir a por setas

Otra ventaja de la cesta es que nos permite luego en casa poder revisar las setas y separar las distintas especies. En contra de lo que muchos creen, el hecho de que setas venenosas toquen a otras no hace que se pase el veneno. El peligro está en mezclarlas en la sartén… Con una bolsa de plástico, será mucho más difícil separar lo bueno de lo malo en el amasijo resultante.

Si recolectamos setas con el fin de estudiarlas, tomemos nota de los caracteres en fresco: ecología, si aparecen solitarias o en grupos, tamaño, color, olor, viscosidad… Hay quien prefiere llevar para estos menesteres papel de aluminio, con el que envuelve individualmente cada ejemplar y luego se recolocan en la cesta. En este caso, se puede incluir con la seta un papelito en el que se indique en qué ecología se ha recogido y algunos otros datos de interés. Las setas pueden luego secarse con aire caliente y conservarse, ya que las características microscópicas no se estropean.

desecación de setas y hongos

Las setas secadas con el aire caliente pueden perder el color y parecer momias, pero sus características microscópicas se conservan intactas

Si buscamos setas con el único propósito de comerlas, véase lo que aconsejamos en entradas anteriores: ceñirnos a las que conozcamos con seguridad y rehusar los ejemplares malformados, dudosos, muy maduros o excesivamente jóvenes. No seamos avariciosos; es desaconsejable echar a la cesta más de lo que podamos consumir o conservar. Y si decimos probar suerte con alguna especie nueva, dejemos algún ejemplar sin cocinar, por si acaso. Puede que tengamos que mostrárselo al médico, en caso de intoxicación.

corte de setas

Las setas deben recolectarse enteras, haciendo palanca con la navaja para extraerlas del suelo. Salvo excepciones que comentaremos, NO DEBEN CORTARSE. ¿Por qué? En la base del pie, ciertas setas presentan caracteres que ayudan a identificarlas. Por ejemplo, la presencia de volva es típica de las amanitas mortales (recordemos la entrada anterior). Si les cortamos el pie, podemos acabar zampándonos una amanita, creyendo que se trata de un champiñón o una rúsula. Otras especies, como algunos cortinarios tóxicos, presentan un engrosamiento o bulbo en la base del pie.

En suma, bien sea por interés científico, bien para evitar confusiones, recójanse enteras. Los partidarios del corte, bienintencionados ellos, aducen que al cortar no se daña el micelio, y así se producirán más setas posteriormente. Esto es un error. Si la seta se extrae con cuidado, tapando luego el agujero, no se daña el micelio.

En algunos casos sí está justificado el corte como en el níscalo, porque es muy difícil confundirlo con otra cosa, y el aspecto del corte ayuda a la identificación. Las setas que crecen en madera (las de álamo, por ejemplo), por motivos evidentes (no te vas a llevar el tronco del árbol a casa…). Y la seta de cardo, porque ésta brota de las raíces del cardo corredor, a las que conviene dejar en el suelo para que el micelio siga produciendo setas. Salvo estas excepciones, no las corte.

jornadas micológicas

Las jornadas micológicas, imprescindibles para todo buen aficionado

Y, como colofón, un consejo a los principiantes. La mejor manera de iniciarse en el mundo de las setas es asistir a jornadas micológicas, que todos los otoños proliferan como setas en España. Allí se puede aprender de los expertos. Sobre todo, no se sientan ustedes abrumados por la gran diversidad de especies que en ellas verán. Nunca intenten aprender muchos nombres en poco tiempo. Tómenselo con calma, que la vida es larga. Es mejor ir adquiriendo experiencia poco a poco, completando el conocimiento con la consulta de libros y guías de campo.

AUTOR: Dr EDUARDO GALLEGO ARJONA. Profesor en UAL

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